<strong>Al hablar de comunicación es imprescindible hacer referencia al anglicismo ‘briefing’. Este término -que no por ser muy escuchado, es muy comprendido-, da nombre a un informe en el que se reúnen los parámetros de información necesarios para desarrollar una acción de comunicación eficaz</strong>.
Su importancia es vital porque, gracias a sus contenidos, los responsables de dar forma y vestir el mensaje, disponen de los datos necesarios para que éste se ajuste a los objetivos perseguidos.
Normalmente, los ‘briefings’ aportados por los clientes suelen adolecer de una falta de criterio y de una escasez de información muy notable. Una circunstancia que deriva hacia una pérdida de foco en la comunicación y de tiempo, dado que la ausencia de datos impide el correcto desarrollo del trabajo.<!--more-->
Para evitar que esto suceda, hoy plantearemos un pequeño índice de contenidos ‘imprescindibles’ para la creación de un buen briefing:
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<li>Objetivos: debemos señalar qué pretendemos conseguir con la acción de comunicación. Tenemos que establecer unos objetivos deseados y ‘reales’, que definan el foco de la comunicación.</li>
<li>Determinación de público objetivo: definir a quién nos dirigimos. Un factor muy importante que ayudará a ‘adecuar’ la comunicación a un perfil tipo y establecer el ‘medio’ en el que podremos establecer el ‘punto de contacto’.</li>
<li>Beneficio para el consumidor (consumer benefit): no sólo la forma de comunicar contribuye a marcar nuestro factor diferencial. Dejar muy claro cuál es el ‘beneficio añadido’ que aportamos al público, se convierte en el argumento de referencia y en valor que nos desmarca de posibles competidores.</li>
<li>Factores de utilidad (reason why): uno de los argumentos racionales que más importancia tienen a la hora de emitir un mensaje es la ‘utilidad’ de lo que ofrecemos. El usuario busca ‘soluciones’ y debemos ser capaces de que –de forma evidente y rápida- nuestro mensaje le ofrezca la respuesta que desea.</li>
<li>Definición de tono y estilo adecuados (Tonality): la comunicación es a principal correa de transmisión de la ‘personalidad’ de una marca. Por ello, los mensajes deben adecuarse a un tono y estilo que refleje la identidad real de la empresa.</li>
<li>Contenidos: aportar aquellos contenidos informativos que ‘cuenten’ la realidad de lo que queremos transmitir. Información que</li>
<li>Histórico de comunicación: a la hora de marcar una línea de trabajo, conocer la trayectoria de comunicación de la marca aporta una información básica para poder ‘evolucionar’ sin perder de vista la escala de valores</li>
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