Editorial. Jesús Ángel Munilla. Director Financiero Masscomm
<p style="text-align: justify;">Mi compañera y amiga Eva Corral hizo un magnífico editorial el mes pasado en el que trazó un claro paralelismo entre varios placeres de la vida, COMER, BEBER (en ellos incluía el disfrute de nuestra afamada calle Laurel de Logroño) y el mundo de la empresa y los negocios.</p>
<p style="text-align: justify;">De broma le dije que todo muy bien, pero que había un placer muy importante que claramente había eludido y no era justo. Me devolvió el guante y me dijo que si así lo pensaba me atreviese a lanzar un editorial en el que tratara ESE tema. Claro, me puso una muleta y entré de frente como un miura: acepto el reto.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues bien, me toca ahora hablar de ESO en un editorial de y para la empresa y asumir que no debo caer en lo fácil o grotesco, pero sin eludir mi compromiso. Tarea fácil no es, reconozcámoslo. ¿A qué muchos de nosotros pensamos que faltaba en el artículo entre esos placeres el SEXO?. Intencionadamente he evitado la rima en consonante que merece este placer con los del primer párrafo, pero hay que ser siempre elegante.<!--more--></p>
<p style="text-align: justify;">Señoras y señores, gran parte de los acontecimientos mundiales que para bien o mal han forjado el rumbo de la historia han sido motivados en su origen por el sexo, y matizo este vocablo y no en el del amor, por mucho que vayan muchas veces en clara compañía.</p>
<p style="text-align: justify;">Grandes personajes de la humanidad como Marco Antonio y Cleopatra, Papas del medievo, pasando por Napoleón y llegando al propio Hitler, sin olvidarnos de artistas y personajes de todo tipo de influencia, científica, popular, etc., han dejado una huella histórica para la posteridad, que lo ha sido en muchas de las ocasiones basadas en ese impulso, pasión, anhelo que también el resto de los mortales tenemos con mejor o peor control o mayor o menor intensidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos atenemos al párrafo anterior apreciamos un concepto que conduce al exceso, al descontrol, a la dominación, pero nada más lejos de mi intención en lo que a este editorial se refiere. Es algo natural, una parte importante de nuestra vida, de nuestra forma de ser, de compartir, de disfrutar, de compensar nuestro equilibrio emocional. ¡Ya lo he dicho! la palabra EQUILIBRIO, una de mis preferidas. Si en una balanza ponemos horas de trabajo, responsabilidades, ansiedad, preocupaciones y otras palabras del estilo, para EQUILIBRAR la balanza habrá que poner otras pesas de distinto signo. Nos tendremos que premiar, y ahí entran entre otros, todos los placeres de los que hablaba Eva y por supuesto del que trató yo en este editorial. Ahora balanza nivelada.</p>
<p style="text-align: justify;">No voy a hacer apología (sólo un poco), y ni mucho menos rechazo a tan incuestionable placer, es algo siempre íntimo, personal e intransferible (todo esto según se mire) pero ya conocemos la máxima de MENS SANA IN CORPORE SANO, así que el consejo queda subsumido en el contexto del artículo, no debo ser más explícito.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta es una empresa muy joven con algunos miembros en su composición que no lo son tanto, por lo menos en lo que al DNI reza, como es mi caso, pero gente con vida sana, alegre y entusiasta, como debe ser. Suena un poco a rancio, pero a estas alturas prefiero decirlo así, que decir son "Guay". A esta gente va dedicado este editorial un tanto irreverente, a todos los que tienen esas ganas e ilusión por lo que hacen, que ponen toda la pasión y honestidad, que saben VIVIR en mayúsculas, con el TODO INCLUIDO que nos da la vida. Un guiño a su juventud y un apoyo sincero porque les está tocando vivir unos años de incertidumbre y lucha y es de esperar que conozcan los años de vacas gordas. SE LO MERECEN.</p>
<p style="text-align: justify;">Aportamos al trabajo mucho de los que somos como personas y trasladamos a nuestra vida personal buena parte de lo que somos como profesionales y acontece en la empresa. Tengamos buena vida personal y la empresa siempre ganará. Es cierto el lema de "yo soy yo y mis circunstancias". Evidentemente no podemos dominar nuestro entorno, ¡qué más quisiéramos!, pero podemos gestionarlo que no es poco.</p>
<p style="text-align: justify;">Quisiera hacer un llamamiento para que esta revista la leyeran no sólo los interesados en la misma, sino también sus parejas, por aquello de hacer un guiño a la complicidad que debe existir para dar rienda suelta al innombrable placer. Utilicemos el argumento de ser beneficioso para la empresa a ver si cuela. Como en la guerra todo vale y si "París bien vale una misa", bienvenido sea un pretexto de este tipo, si con ello "lo" conseguimos.</p>
<p style="text-align: justify;">Sudores me ha costado cumplir con mi reto y no tengo claro haberlo conseguido. Puede haber quedado este texto como un editorial sainete, y a quien así lo opine le pido disculpas, pero como dijo el director de La codorniz en tiempos de la temida censura: "botines es a botones, como cojines es a X, y me importa 3 X que me cierren la edición"</p>
<p style="text-align: justify;">¡Qué fácil le he dejado el camino del éxito al siguiente editorialista! . A partir de este todo es mejorable.</p>