<h4><strong>Juan Antonio Gómez Bule.</strong> Consejero Asesor. Masscomm</h4>
Queridos amigos ante todo gracias por leer unas palabras que, os puedo garantizar, nacen del agradecimiento a un impulso empresarial y a un modelo de coherencia personal entre lo que se dice, lo que se hace y lo que se siente. De esta forma sucinta definiría el modelo de vigor empresarial que ha ido configurando un ejemplo como es el de la familia Osaba y de todos aquellos colaboradores del Grupo Masscomm. Una gran familia que viene a servir de inspiración para el desarrollo del título de este editorial que tan amablemente me han invitado a escribir.
Somos lo que creamos y cuando asumimos nuestro papel en el mundo nos sentimos libres. Crea el futuro que quieras tener, soñando con intensidad y disfrutando con pasión todo lo que haces en tu día a día. Que mayor muestra de respeto que escuchar pacientemente al otro, al cliente y ofrecerle aquello que necesita dentro de nuestra oferta posible de servicios y generarle la confianza al decirle, si aquello que solicita no está en nuestro portfolio, con la mayor naturalidad: No. ¡Qué difícil es decir no! ¿verdad? Pero siempre, después de un no profesional o personal, viene un sí y, probablemente, una relación personal y profesional que perdura en el tiempo basada en una palabra mágica: <strong>la Confianza</strong>.
La Confianza va acompañada en su camino por otra palabra que marca un punto de inflexión en el ser humano: el Compromiso. Comprometerse es una decisión de vida, puesto que según haces una cosa lo haces todo, y esta disposición genera un hábito y éste se transforma en costumbre, después en actitud y cuando se convierte en algo intrínseco y natural en Testimonio.

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Cuando tenemos Confianza, Compromiso y tenemos un Testimonio diario que nos llena de Alegría entonces se produce otro momento mágico, el momento del: Contagio. En este instante comprobamos que aparece <strong>el Equipo</strong> que asume una <strong>Misión de Compromiso</strong> con todo y con todos y se genera un círculo virtuoso. Y es aquí donde hemos cambiado nuestra perspectiva de nuestra posición en la vida, en la familia, en nuestra relación con el trabajo y, en definitiva, con nosotros mismos.
Generando un ambiente de Compromiso, no exento de Esfuerzo, pero de esfuerzo compartido hacemos que nuestro trabajo trascienda del mero hecho de cumplir unas tareas y se convierta en un acto de colaboración activa en un proyecto mayor que genera riqueza, más puestos de trabajo, más generosidad en nuestro compromiso tanto personal como social y nos sentimos llenos de algo que, probablemente sea difícil de explicar, pero maravilloso de sentir.
Escribir el libro de tu vida es un acto diario que te lleva a disfrutar de cada momento, no desperdiciando nada del regalo maravilloso que es vivir. Por esta razón si construimos con nuestro trabajo un modelo de transformación donde el <strong>Cliente es el Rey</strong>, nuestra orientación será motivada por algo que trasciende a nuestro propio ego puesto que nos orientamos al otro y nos dará todas las claves para crecer con él.
La tecnología ha permitido al ser humano transformar y transformarse. Os haré una confesión, ahora que nadie nos oye, cuando hace 33 años yo escribí mi primer ensayo sobre cómo las tecnologías de la telecomunicación y de las comunicaciones transformaría los modelos económicos, de relaciones sociales, de procesos de representación política , me repetían que estaba loco, que un chaval de 19 años no entendía nada de la realidad. Y mi pregunta era: ¿y qué es la realidad?, una excusa para el inmovilismo siempre era mi respuesta. Después me convertí en un empresario de las telecomunicaciones, de la seguridad y de la inteligencia y siempre busqué el motivo que me impulsaba y me impulsa a emprender: Mi voluntad de avanzar y de preguntarme ante cada reto que la vida me regalaba: ¿y por qué no?
Con ese regalo aprendí a entender que unas veces se gana y otras… se aprende. Aprendí la resiliencia, si caes siete veces levántate setenta veces siete. Y valoré que si quería un futuro tenía la oportunidad de crearlo pero no solo, sino en compañía de amigos, colaboradores… Terminaré hoy con un Gracias y con un poema que siempre me ha servido de inspiración y que, en los dos últimos años lo he utilizado para felicitar la Navidad. Es el poema de Marianne Williamson que citó Nelson Mandela en su discurso de toma de posesión como Presidente de la República de Sudáfrica:

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<blockquote><em><strong>Nuestro miedo más profundo</strong></em>
<em>‘Nuestro temor más profundo no es que somos meramente idóneos.</em>
<em>Nuestro temor más profundo es que tenemos poder más allá de toda medida.</em>
<em>Es nuestra luz no nuestras tinieblas, lo que nos atemoriza.</em>
<em>Nos preguntamos ¿quién soy para ser brillante, maravilloso, talentoso y fabuloso?</em>
<em>En realidad ¿quién eres para no serlo?</em>
<em>Sois los niños de Dios.</em>
<em>Si actuáis de forma pequeña de nada le sirven al mundo.</em>
<em>No es un acto iluminado encogerse para que las otras personas a vuestro alrededor no se sientan inseguras.</em>
<em>Hemos nacido para manifestar la gloria de Dios que se halla en nosotros.</em>
<em>No en algunos de nosotros, está en todos.</em>
<em>Y cuando permitimos que nuestra propia luz brille, inconscientemente le damos permiso a la otra gente para que haga lo mismo.</em>
<em>A medida que nos liberamos de nuestro propio temor, nuestra presencia automáticamente libera a los demás”.</em></blockquote>
Y recordando a Mahatma Gandhi: <em>“Sé el cambio que quieres ver en el mundo”</em>. Está en nuestras manos.
<h3><strong>Gracias.</strong></h3>
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